La energía lunar y sus diosas mitológicas


En el encuentro de hoy abordaremos un tema hechizante como es la Luna en sus diversos despliegues. Más allá de los personajes que mencionaré y que algunos resultan muy interesantes y hasta movilizantes en cuanto a su historia, lo fundamental es llegar a comprender lo profundo de esa actitud manifiesta, qué hay detrás del velo de esas energías enigmáticas, cautivantes, en algunos casos espeluznantes… y sí, estoy hablando de la Luna… Lo que sucede es que lo que más ha circulado en cuanto a qué representa es la parte “linda” de la historia, su lado “bueno”, es decir, su cara visible… ¿y qué sucede con su cara oculta? ¿a nivel simbólico no está representando algo?

En una primera instancia, sería interesante mencionar porqué se la asocia a la Luna con ese halo de misterio y hechizo, esa capacidad de atraer y deprimir al mismo tiempo…

Les propongo hacer un viaje imaginario en el cual nos transportamos a épocas remotas en donde no existía la tecnología ni la electricidad y que la única luz que había por las noches eran las estrellas y la luna…. Esa luna con sus vaivenes, aparecía y desaparecía, su estar y no estar despertó admiración y a su vez desconfianza en quienes la observaban. Sin embargo, comprendieron que si bien había momentos en que no se la veía, momentos en que se la veía parcialmente y momentos en que la contemplaba completa, período a período repetía sus movimientos. O sea, se generaba esa contradictoria sensación de no contar con la luna y sí contar con ella. Ahí es donde se puede comprender esa cuestión ambivalente lunar, y su asociación a lo más instintivo e impredecible.... O sea, el ciclo lunar, cambiante y constante...

Las fases de la luna son posibles asociarlas a deidades mitológicas como por ejemplo, si tomamos la luna nueva, se la relaciona con Hécate, asociada con la muerte, la hechicería, lo oscuro. Se creía que, en las noches sin luna, ella vagaba por la tierra con una jauría de perros fantasmales y aulladores que precedían su aparición. Ella enviaba a los humanos los terrores nocturnos, apariciones de fantasmas y espectros como Empusa, que comía carne humana, tenía un pie de bronce, presentaba toda clase de formas y se aparecía especialmente a niños y mujeres para asustarlos.

La fase creciente se la relaciona con lo delicado, lo virginal, lo prometedor, incluso su forma dando a entender que está preparada para ser fecundada, y se la asocia con Perséfone, quien fue secuestrada por Hades. En ese rapto, en el cual es llevada a los infiernos, Perséfone como un grano de granada con lo cual era sabido que una vez que comes algún fruto del Infierno, quedas condenado a quedar en él.

Luego, la luna llena, bien redonda y jugosa, se la asocia con la diosa Deméter, la diosa de la fertilidad, la madre de todas las cosas vivientes y madre de Perséfone. También se la asocia con la diosa egipcia Isis, la fenicia Astarté y la mesopotámica Ishtar.

Estas asociaciones mitológicas con lo que desde la Astrología se dice de la energía lunar nos muestran las similitudes y los diferentes matices que esa energía puede manifestar. La cuestión es reconocer, en primera instancia, que esas características que aparentemente están separadas una de otra, tienen relación entre sí y lo que están manifestando en realidad es la doble cara que toda energía manifestada en conducta, puede representar. En cada uno de nosotros existe una Hécate interna, una Perséfone y una Deméter, seamos mujeres u hombres y los hombres quizás también proyectando más esas energías femeninas en la mujeres de su entorno bien cercano (madre, esposa, etc). La clave es en una primera instancia, conocer qué cuestiones despiertan lo mejor a nivel instintivo y visceral y qué cuestiones despiertan lo peor de cada uno… Es interesante cuando haciendo esa auto-observación surgen detalles que tal vez antes no nos habíamos percatado… Esos arranques de ira y que también puede suceder que haya personas que los repriman, o sea, es una instancia aún anterior en donde aparecerá alguien que con energía haga cortocirtuito con tu luna y ahí tal vez surja lo “peor” de cada uno… ¿Por qué tienen que generarse esas situaciones desagradables en donde uno no sabe porqué pero no puede evitar reaccionar como reacciona? Desde lo astrológico, esas reacciones están manifestando mecanismos reactivos en pos de protegernos de “algo”... Justamente ahora haciendo mención a otra de las diosas descriptas anteriormente, Deméter surgirá en los momentos en que la luna se siente segura y a gusto con lo que en tu vida se esté generando. En función de dónde esté ubicada en la carta natal, será la forma en que se manifieste pero aquí claramente lo que está dejándose dicho es que esa manifestación es porque “otro” ya sea personas u situación externa, dio seguridad. Recuerden que la luna actúa por necesidad y para sentirse segura hace lo que hace… y claramente, cuando eso no sucede surgirán las facetas más “oscuras” de esa luna desatendida y ofuscada… Ahí está en cada uno detectar quién actúa automáticamente ante situaciones que se tornan “no deseadas” y decidir quién definirá la situación, si tu luna reactiva o la solaridad en vos….


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