El Guardián del Umbral


Es bastante común escuchar que se digan frases tales como “todo sucede por algo”, “por algún motivo será”, “tenía que ser…”, etc. resonando a justificaciones y a que en definitiva, quede todo como está porque “tenía que ser así…”. Y esas frases pueden empezar a quedar chicas cuando una persona empieza a notar que “ese tenía que ser así…” lo repitió más de dos veces en situaciones similares, escenarios laborales parecidos, casualmente cruces con los jefes o jefas o alguien de autoridad en más de un trabajo. Otro caso puede ser en el plano amoroso por ejemplo, situaciones de conflicto casi idénticas que la persona detecta que se le han presentado en diferentes relaciones de pareja que ha tenido. Entonces si detectas esos patrones que se repiten en tu vida cotidiana puedes preguntarte, ¿por qué te sucede eso?, ¿por qué a tu vecino o amigo le resulta tan fácil algo que a vos pareciera que el universo conspiró para que no lo logres? Más allá de la frustración o impotencia que puedas sentir es interesante que comiences a detectar que allí hay algo más que simples coincidencias…

Como en todo hay una lógica oculta a nuestros ojos y que el Universo tiene sus leyes las cuales marcan ritmos y procesos, lo que te encuentras en tu vida a modo de “patrón” también responde a determinado ritmo.

Desde lo astrológico y con tu mapa vibracional tienes la oportunidad de conocer pautas, detalles orientativos a nivel sutil que luego tomaron determinada forma en tu vida cotidiana. Hay múltiples posibilidades en que una determinada combinación de energías pueden plasmarse y allí es donde entrará en juego la historia particular de cada quien a modo de conocer esas formas que las energías han tomado.

Cuando hablamos de limitaciones, frustraciones, dificultades, tenemos que poner la mirada en el planeta Saturno, conocido como el Guardián del Umbral, el que pone las pruebas, el que habilita a que pases o no, a que sigas repitiendo hasta que aprendas con escenarios cada vez más movilizantes.

En la Astrología medieval a Saturno se le llamaba el maléfico y también se lo asocia con el karma, porque justamente su presencia planteaba “techos” a la persona en esa área de vida o situación. Esa resolución resignada en donde la frase kármica “y lo traes de vidas anteriores” o sea, “y así tenía que ser” que mencioné antes, cabe perfecto. Si lo analizan detenidamente, es simplemente estar asumiendo una postura pasiva y resignada ante la cual la justificación es decir, “es karma de otra vida”. Entonces preguntaría: ¿porqué estás aquí nuevamente? ¿será que en realidad algo tienes que hacer? Sino no estaríamos aquí… yo no estoy diciendo que sea una tarea fácil pero no es imposible...

Poniendo el foco entonces en la carta natal, en un primer abordaje es posible comprender, en func