La Dama de la noche


Entre los tantos misterios que rodean al ser humano además de los que habitan en su interior, encontramos los fenómenos naturales y específicamente los fenómenos cósmicos. El más cercano es la presencia de nuestro satélite y sus múltiples facetas.

Al margen de ser la inspiración de múltiples poetas y protagonista en temáticas relacionadas con el amor y los misterios que hechizan al hombre, la luna cumple otras funciones, ¿y cuáles son? ¿Por qué está y para qué?

Hay una versión que indica de que en realidad no es un satélite natural, sino que es un “planeta muerto”, o sea, “puesto” ahí con algún propósito.

Si consideramos en detalle su particularidad, a diferencia del Sol, por ejemplo, que lo vemos completo de día y no lo vemos de noche, a la Luna la vemos de modo cambiante durante lo que conocemos como ciclos o las llamadas lunaciones. O sea, que el Sol tiene un ritmo constante en donde siempre aparece igual y la Luna, en cambio, manifiesta un ritmo o ciclo durante el cual se comporta de modo cambiante. Aquí ya encontramos una dualidad, lo constante y lo inconstante como marcadores y sostenedores de un ritmo cósmico…

A su vez, esa manifestación lunar es a consecuencia de su relación con el Sol, la luz solar al reflejarse en ella produce esas variaciones en su visualización desde la Tierra. Toda esa descripción podrá resultarles curiosa e interesante pero tal vez se están preguntando, ¿adónde se orienta la descripción anterior? Bueno, como nada es librado al azar en este Universo vasto y ordenado, la lógica de la variabilidad de la Luna tiene un propósito y es ser la reguladora de la energía solar que llega a la Tierra.

Entre sus múltiples funciones, radica en ser quien regula las funciones orgánicas de los seres humanos y la vida en el planeta. Se dice que el ser humano aún no está preparado para recibir directamente la energía solar y que si eso ocurriese moriría. La Luna en sus fases realiza lo siguiente: en momento de Luna Nueva es cuando está de cara al Sol y absorbe toda su energía, cuando se produce la Luna Creciente, la energía creadora solar comienza a ser redireccionada a la Tierra y por eso se dice que en esa fase es momento de sembrar la idea-semilla, lo que motiva al ser humano a ser creativo y evolucionar, lo que sea que pongamos en juego comienza a tomar forma, Luna Llena momento de plasmación, en donde queda a la vista lo que inició en ese ciclo y Luna Menguante, evaluación y disolución de lo recorrido en ese período. En ese ciclo se está representando el ciclo vida-muerte que hallamos en todo proceso vital.

Además de marcar ese ritmo y dosificar, por decirlo de algún modo, la energía solar, la Luna con su movimiento regula el fluir vital hacia la Tierra no solamente en lo estrictamente biológico sino que también lo hace en otro niveles. A la Luna también se la asocia con lo inconsciente y con los aspectos más primarios del ser humano. Justamente en ese vaivén cíclico hay latente la posibilidad de que el ser humano viva esas oleadas de energía como sacudones y desequilibrios. La energía solar como energía creadora también sirve de impulso y motor para el ser humano en su camino evolutivo, el tema es, ¿el ser humano es consciente de eso? ¿qué sucede con quien no vive su día a día como desafío en su camino de transformación? ¿cómo le repercute a quién sigue en piloto automático? Al hacer esas preguntas aclaro que por el hecho de recibir oleadas de energía creativa no significa que sepamos qué hacer con ella, es lo mismo que decir que por más que tengas el mejor martillo si no sabes cómo usarlo, no te sirve de algo.

Aquí es donde la mayoría de la gente se asusta y cuando se escuchan comentarios tales como: “ohh! con la luna llena estaré agresiv@, mis emociones se descontrolan cuando hay luna llena, etc.” Ya de por sí, el hecho que afirmes eso que mencioné antes a modo de ejemplo, está decretando que así sucederá entonces tenlo por seguro que estarás agresiv@ con la luna llena… La pregunta que haría es, ¿es por la luna o porque lo decretaste diciéndolo?

Es importante en primera instancia conocer esos ritmos y además conocer las diferentes lunas respecto a los signos zodiacales que recorren mes a mes analizándolo con tu carta natal de modo de comprender como interactúa con tu energía natal. Ese ritmo pautado te brinda la posibilidad de aprovechar el empujón y definir qué querés crear en tu vida, no se trata de protegerse y asustarse sino de usar a favor la sabiduría que el ciclo Sol-Luna te ofrece.


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