El Amor como proceso evolutivo


Cuando se menciona la palabra amor es automático asociarla a escenas sublimes en donde dos amantes se prometen compartir la vida juntos, comiendo perdices. Desde la época medieval hasta nuestros días, en lo que respecta a Occidente se ha inculcado ese concepto pegajoso de amor romántico en donde la pureza y la impecabilidad era el signo distintivo de esa relación. Y vuelvo a remarcar algo que es “en occidente” porque ese concepto de amor es representativo de quienes vivimos en ese hemisferio. Hay otras culturas que tienen un concepto completamente diferente al que asociamos nosotros. La pregunta que surge a continuación es, ¿de dónde surgió ese concepto del amor, si por ejemplo, los griegos, de quienes hemos heredado muchas de sus enseñanzas, tenían un concepto tan diferente? Y aquí hay que mencionar que personajes pertenecientes al cristianismo (muy diferente a las Enseñanzas de Cristo) tomaron ciertos conceptos griegos, entre otros, y los deformaron. ¿Por qué y para qué lo hicieron? Es tema para desarrollar en otro momento. Simplemente mencionar que sabían muy bien lo que hacían, porque hasta hoy en día, las secuelas las vivimos y son parte de las problemáticas que nos oprimen al momento de vincularnos.

Esa idea de separación de lo real y lo espiritual, separando la materia de lo sutil desde el vamos ya produce una división en el ser humano. Considerar que cuando te vinculas desde el amor romántico hay que excluir lo corporal porque es “pecado” lo relacionado con el placer corporal. Y en eso no hay dudas que el mito religioso ha estado presente inculcando esos conceptos. Otro tinte religioso con el cual se ha teñido el vínculo amoroso en occidente es considerar una relación como algo que te “salvará”, la “creencia” de que ese otro te aportará la felicidad. Una dependencia patética hacia un otro que lo que único que deja dicho es que si no hay “alguien” que te elija, no sos valio@ como persona.

Respecto a la visión de los griegos al respecto, ellos tenían un concepto que en nuestros días no existe y de hecho ha sido tachado como algo natural del ser humano. Ellos hablaban de epithemia, que es el instinto del hombre por tocar y ser tocado, el contacto sexual más primitivo y carnal que el ser humano pueda sentir. Para ellos no había censuras de índole moral al respecto y lo consideraban absolutamente natural. Esa clase de energía, desde lo astrológico, es posible asociarla a Tauro, la energía sexual por excelencia y no Escorpio como se suele creer. La energía taurina a nivel arquetípico es básicamente esa necesidad basal de tener contacto físico con un otro. De experimentar y descubrir el placer que el propio cuerpo, a través de la vinculación con otra persona, propicia. Casualmente, la gran referente de esa energía es Afrodita, quien es regente de Tauro (Venus) y es quien fue “tildada” por la corriente judeo cristiana de perversa y depravada. El arquetipo de Afrodita fue desterrado de las costumbres occidentales y no es algo que como personas tengamos incorporado como algo natural. Y si no se comprende lo que estoy diciendo, es muy simple, comprueben por Ustedes mismos que tan a gusto se sienten si están en un lugar repleto de personas en donde el contacto físico es inevitable (un ascensor lleno, el metro o bus en hora pico, etc.). La sensación automática es querer salir corriendo y evitar esa sensación de invasión al espacio “privado” (justamente privado de placer).

Hubo un experimento que se realizó en la época de la Alemania nazi con niños muy pequeños huérfanos a los cuales a un grupo se los crió con abrazos y caricias y a otra parte de ese grupo ni se los tocó. De ese último grupo fallecieron casi todos.

De lo mencionado es simple comprobar que el contacto corporal, el reconocimiento del propio cuerpo y del placer que proporciona es algo necesario en el proceso evolutivo de cada quien. Casualmente de esas faltas que como criaturas creemos experimentar, surgen la mayor parte de los traumas que nos acompañan durante toda la vida. La creencia de que no fuimos amados lo suficiente, contenidos los suficiente, abrazados lo suficiente genera marcas en el psiquismo que son difíciles de borrar. Y entre los múltiples síntomas que se detonan de esas carencias registradas surgen, entre otras cuestiones, las adicciones (tema que he mencionado en artículos anteriores). Las compras compulsivas para rellenar los vacíos existenciales y las falsas creencias de que teniendo el mejor auto, el mejor alimento, la mejor ropa o la mejor casa del barrio lograrás calmar tus más profundas miserias internas. No se trata de satisfacer la necesidad material con cosas materiales sino de reconocer la propia materia (el propio cuerpo) y asumir que hay desconexión, como primer paso para luego iniciar el camino de la propia exploración. Esa vivencia habilita el poder afirmar sin dudarlo que así como cada quien conoce su propio placer es capaz de conectar con el otro. De ese modo se produce una alianza y se rompe ese mito religioso de salvador en donde estaba desde lo automático esa creencia que el otro te proporcionará el placer que vos no has sabido darte…

Estas temáticas y muchas más las desarrollo en los Talleres y Cursos que brindo como así también la posibilidad de comprenderlas en profundidad a través de la consulta astrológica y en la Actividad de GDI de Escuela Etika. Si te interesa Descubrir qué hay en tu interior y Aprender a su usarlo a tu favor, la Astrología Iniciática es una interesante herramienta a considerar…

Para más información escribime a: ccapmany@hotmail.com.

Nos encontramos la próxima semana! Gracias!


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