El fracaso de tu éxito


Fracaso y éxito, dos términos que suelen mencionarse con frecuencia a nivel social a modo de “verificar” cómo estás en tu camino de vida. Las personas suelen tropezar con esos vocablos bastante seguido y emitir sentencias respecto a cómo están construyendo lo que se supone tienen que lograr. Si tomamos los significados de esas palabras, encontramos lo siguiente:

Fracaso: suceso lastimoso, inopinado y funesto, según describe el diccionario de la Real Academia Española (RAE). Respecto al éxito, se dice lo siguiente: origen en el término latino exitus (“salida”), el concepto se refiere al efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento. Su raíz se hace más o menos evidente según el contexto en que usemos esta palabra, ya que muchas veces expresa “sobresalir”, “salir por encima de la competencia”, “salir de la oscuridad del anonimato“.

Al considerar el actual parámetro social ser “exitoso” o triunfar, nos encontramos con los paradigmas actuales que marcan como varas de medición de ese “éxito” o “fracaso”:

  • la variable económica: cuánto dinero generas y recibes, eso indicará tu status.

  • la variable científica: cuanto más sabes, cuanta más información acumulas en tu cabeza, más cotizas. De allí que gusten tanto los debates, competencia de saberes.

Y cuál es el factor más destructivo de todos, la COMPARACIÓN. El estar mirando hacia afuera a ver qué hace el otro y en función de eso actuar. Lo fomentan las películas, los medios, los deportes.

Entonces en ese embudo que compone la dinámica social con lo que a nivel colectivo se espera de las personas, también hay que considerar lo particular, conformado por la historia de la persona en función de lo vivido a nivel familiar, es decir, los mandatos familiares que están atravesados por la componente social. Son entramados que se sostienen unos a otros y se retroalimentan. Lo que hará que varíen será ya cada historia más puntual con sus matices.

En definitiva, entonces, ¿qué es todo eso?. ¿Y por qué nos lleva de las narices?.

Todo aquello que persigues en tu vida y que logras son cuestiones que te dijeron que eran VALIOSAS. Tus ÉXITOS son directamente proporcionales a lo que te enseñaron como VALIOSO. Desde el momento que se forma nuestra personalidad, se forma tu ESCALA DE VALORES y con esa vara, aceptas y rechazas y tomas decisiones en pos del éxito que quieres lograr.

¿Qué es lo que sucede muchas veces a algunas personas, no a todas?. Y aquí es donde se produce el quiebre para algunas de esas personas. Y es que aunque tengan “éxitos” en lo que supuestamente quieren, sienten insatisfacción de todos modos.

Quienes se atrevan a admitirlo registrarán un vacío doloroso porque implica o seguir haciendo lo mismo de siempre o… bucear en tu interior y descubrirlo por vos mism@. Y esa incertidumbre puede tornarse insoportable… porque nadie nos enseñó a descubrirnos, siempre nos han dado todo “cocinado”, todo listo para que simplemente repitas. Un ejemplo lo tienes con la educación en donde se repiten conceptos y no se admite abiertamente la posibilidad de que quien guste le añada valor agregado a lo dicho...

Si te animás descubrirte, sería interesante que con paciencia comiences a escribir y trazar tu camino. Desde lo astrológico es posible ver tanto lo que se cristalizó y comprenderlo como así también derivarlo en algo productivo a tu vida. Hay una frase que plantea el Hermetismo que es Lo similar cura lo similar, mismas energías usadas para aquello que uno desea.

Pero primero lo primero y es que te preguntes, ¿qué es lo que realmente sería un fracaso en tu vida si no lo logras o dicho de otra forma, qué es lo que te haría sentir que has alcanzado el éxito en tu vida?.

Ojalá hayas disfrutado de estas líneas, nos encontramos la próxima semana. ¡Hasta pronto!


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