De la ley ajena a la Ley Propia


Estamos inmersos en un sistema regulado por leyes, con lo cual es evidente que sirven para algo, no?. Si no hubiera leyes que regulen, habría caos, la ley actúa poniendo orden. A nivel social, hay leyes ajenas las cuales respetamos a modo de vivir civilizadamente en sociedad.

A nivel familiar también hay leyes, las cuales también respetamos. Desde las más conocidas, por ejemplo, el almuerzo de los domingos, costumbre traída de la cultura italiana. En general, hay que tener presente que existen lo que llamaríamos “pactos”, “acuerdos”, los pactos con el clan, acuerdos tácitos que en el fondo lo que marcan es lo que sí y lo que no… y todo eso se traslada a tu persona. Lo que se puede y lo que no se puede versus lo que podes y lo que no podes. Dependiendo de cómo hayan sido las circunstancias en cada familia, sobresaldrá la marca del “no se puede” como algo inhabilitado para “todos” o un “no podés” prohibiendo a una persona en particular determinada cualidad o característica, el escenario entonces cambia radicalmente. Esa diferencia ya de por sí, impacta en tu auto-estima, de lo general a lo particular.

Desde que nacemos precisamos orden, límites, a modo de que nuestro psiquismo se forme, se estructure. Lo que suele suceder es que no recibimos una óptima educación psíquica por así decirlo porque considerando todo el historial que nuestros antecesores arrastran, se transmite el combo completo, con todo lo que implica. Por eso el tema es descubrir esas leyes ajenas que operan en tu interior y de ese modo definir qué con qué leyes construir tu realidad.

Desde lo astrológico, la energía que representa lo limitante y lo que estructura es Saturno. Dependiendo en qué signo esté, cada quién lo vivirá con determinado tono. A modo de ejemplo, veamos qué dice lo saturnino respecto de algunos de los signos del zodíaco:

En el caso de Tauro: negación del apego, miedo a perder lo material al punto que lo pierde, negación de lo material. En el caso de Cáncer: infancia fría, hogar limitador, poco compasivo, sensación de sentirse aislado. Padre que no expresa sus emociones. En el caso de Virgo: incapacidad de asumir hábito de la rutina, el ser uno más, lo servicial, relación jefe-empleado. Desconexión con el cuerpo. En el caso de Escorpio: sentimientos de incapacidad sexual, inhibición de conectar sexualmente con el otro, de unirse a ese otro. Aprietos económicos durante y después del matrimonio.

Toda esa información es en función de orientar y detectar en donde tal vez se concentra el foco de tu incendio, en qué área es en donde se inicia tu incendio. ¿En qué área de tu vida detectas que te encontrás con limitaciones?, ¿qué no logras avanzar?. Si logras detectar ante qué te frenas, surge la posibilidad de que tomes la decisión de luchar con ese dragón. Y ahí sí es cuando surge la posibilidad de hacer algo diferente en tu vida.

De lo que se trata en definitiva entonces es que descubras qué leyes internas operan en tu interior y que son heredadas para así comprender porqué al obedecer esas leyes, mandatos no logras avanzar en lo que tal vez deseas y consideras fantasía, sueño imposible, etc. Y luego de descubrirlas y animarte a cuestionarlas tendrás las posibilidad de escribir tus propias leyes, con toda la responsabilidad que eso implica. De ese modo, ahí sí será posible que vivencias lo que implica “ser libre”.

Ojalá hayas disfrutado de estas líneas, nos encontramos la próxima semana. ¡Hasta pronto!


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