¿Qué implica iluminar tu oscuridad?


Estamos en instancias en las cuales luego de tener que soltar lo que no y de sopesar y equililbrar para acomodar nuestro escenario interno es posible que surjan en nuestro interior fuerzas contradictorias, descubrir en profundidad el esqueleto sobre el cual estuvimos siempre apoyándonos y cuánto negamos de nosotros mismos.

El asunto es que en todo ese proceso de reconocer, soltar, agotar y equilibrar quedarán en evidencia nuestros pensamientos y emociones más oscuras, esa parte nuestra conocida como sombra, la cual nos encargamos de esconder, disimular, tapar. Y lo interesante aquí no es que se trata de “cosas feas” sino que en esa sombra está también lo que deseamos lo que nos atrae pero, por alguna cuestión moral, o prohibitiva a nivel histórico - cultural - familiar no le dimos asidero en nuestra consciencia.

Esas pasiones prohibidas, esos deseos prohibidos, catalogados por nosotros mismos como “inapropiados” alimentan también esa sombra que por todas las vías queremos esconder. Lo que no somos conscientes es la cantidad de energía que gastamos en tapar y disimular esa sombra. ¿Por qué?. Porque toda la argumentación y justificaciones que usamos para taparla es enorme.

De aquí también deriva el tema de “aparentar” y el tema de la hiprocresía, tan presente en el ser humano y en nuestra sociedad. Es toda una maquinaria que cada uno sostiene en pos de mostrar “lo lindo” ignorando el precio que se paga por hacer eso.

En un nivel más profundo de lo que se trata es de conectar con la propia ley y para ello habrá que dejar de obedecer a la ley de un otro que hemos actuado como propia. Reconocer la propia ley implica un trabajo de autoconocimiento y viaje interior muy intenso porque antes de instaurarla habrá que reconocer que hay que llegar a la ley propia, es decir, soportar un vacío interior.