El peligro de sentir demasiado



Seguimos con la sensibilidad muy presente. El sol sigue en el signo de Piscis y Venus también está allí acompañando con lo cual la carga emocional está más presente. Si bien siguen en Acuario, Mercurio, Júpiter y Saturno, ahora hay otra presencia.


Si algo se diferencian el agua y el aire es que son bastante antagónicas en cuanto a energías. El elemento agua es subjetivo, es emocional, es femenino, en cambio el aire, es objetivo, mental y masculino. Son energías que representan lo emocional y lo mental y estando remarcadas en Piscis y Acuario, dan un escenario un tanto más difícil de comprender. Son los dos signos del zodíaco menos comprendidos. Y como suele suceder con las energías menos comprendidas, son las que más se distorsionan y se viven por reacción.


En el caso de Acuario, en vez de conectar con su propuesta de libertad y creatividad, lo que implica una madurez para sostener la diferencia y que no afecte el juicio del otro, se lo vive como intermitencia, extravagancia, ocurrencias. Entonces Acuario parece el incomprendido, al que no se lo entiende y se lo margina. En el caso de Piscis, también se lo asocia con la locura pero la locura de desequilibrio mental rondando el delirio. ¿Y por qué? Porque al ser la energía que capta “cosas raras”, lo inexplicable, es más fácil etiquetar de desequilibrio mental que tratar de aceptar que hay mundos más allá de nuestra mente limitada.


Entonces, al estar en estos tiempos con bastante carga de estas dos energías, es interesante, aunque sea probar, acercarte a sus propuestas más enriquecedoras sin quedar en el intento. Entonces aquí lo acuariano en vez de orillar en las ocurrencias propone cambios, que esto ya lo estuve mencionando en los artículos anteriores. Para generar un cambio profundo y auténtico, no cambiar de forma de vestir o de peinado, hay que soportar tu diferencia y construir desde ahí. El entorno conocido tal vez no lo apruebe y ahí es donde te darás cuenta qué tanta seguridad hay en tu interior para seguir adelante aunque el viento sople en contra. Esos son escenarios en donde tomar consciencia de que tan convencidos estamos de eso que decimos querer. Además del diálogo interno que por todas las vías también te recordará tus miedosy preocupaciones.