¿Estar solo o en pareja, dos senderos irreconciliables?


Como temática social es común escuchar el planteo “mejor solo que mal acompañado” y a la vez suspirar porque esa persona quisiera estar en pareja. Y el que está acompañado tal vez se queja porque “no puede hacer cosas que hacía cuando estaba solo”, que no tiene “libertad”, etc. El típico: “si lo tuviera que hacer solo o sola lo haría más rápido, ponerme de acuerdo con mi pareja es un calvario.”

Aparentemente aquí se ha planteado una dialéctica: una cuestión de aceptación-rechazo, lo quiero pero no lo quiero… ¿Por qué sucede eso?, ¿De dónde viene?. Pareciera que el ser humano anhela aquello que no tiene, el polo contrario que en realidad, bien usado, tendría que ser el motor que te mueva a dirigirte a lo que deseas. Sin embargo, en general las personas lo actúan como la eterna insatisfacción de índole histérica. En muchos casos, no digo en todos, cuando determinadas personas logran lo que quieren, supuestamente, ya desean otra cosa.

Es muy importante en el análisis de estas diferencias reconocer cuándo el planteo se hace desde la necesidad y cuándo surge porque es necesario. ¿Qué implica en cada caso?. Cuando hablamos de necesidad hablamos de que en todo lo que hagas esté presente lo que te han dicho que había que hacer o no. En lo que respecta al amor, es indudable que en el núcleo familiar primario hayan habido “mensajes cifrados” o no respecto a lo que implica estar solo o sola o en pareja. Frases de la abuela o de tu mamá diciendo, no está bueno estar solo, jamás entendiendo qué implica el bueno, da lugar a muchas interpretaciones. Si a eso se le suman las caras o gestos que tal vez acompañaban la escena, es más que claro que esas “indirectas” directas llegaban cual dardos al medio de la frente. O, por ejemplo, otras frases del estilo “seguí así que nadie te va a querer” y resulta luego que esa persona de adulta no logra generar un vínculo estable por mucho tiempo y termina siendo abandonada… Todas esas reacciones inconscientes que cada quien actúa, no son aleatorias y fortuitas, responden estoicamente a una creencia instalada que precisa confirmarse una y otra vez. Justamente ahí se alimenta la necesidad mencionada anteriormente. Qué está evocando en realidad?. Y lo fundamental a qué tenés asociada la soledad o la compañía. Qué imágenes te evocan esos estados. AHÍ ESTÁ LA CLAVE. Entonces cuando hablamos de Necesidad hablamos de que el desde donde de la relación es para “tapar” vacíos existenciales, es la relación desde lo histórico.